Aunque no lo hagamos racionalmente, la reacción instintiva ante un “mal” sueño o una pesadilla es tomarlo literalmente y entenderlo como presagio de que algo va mal con nosotros o nuestro entorno.
Sin embargo, esta reacción instintiva contradice la investigación onírica de los últimos 50 años, por lo menos
Es la psicologia profunda de Jung, basada en la teoría psicoanalítica de Freud, la que más ha investigado y estudiado el mundo onírico.
Según esta filosofía, el yo “normal” que aparece en nuestros sueños, está lejos de ser nuestro ser esencial y más genuino; al contrario, representa al ser social, a la máscara al aspecyo nuestro presa de los condicionamientos sociales, de los tabúes familiares, etc. El resto de los personajes en nuestros sueños representan otros aspectos de nuestra psique (subconsciente, colectiva o supraconsciente) que son más a menos conocidos, aceptados o escuchados por la mente consciente, el ego o yo habitual.
Los más habituales en la coreogradfia onirica son: la sombra (aspectos nuestros no aceptados y reprimidos, que suelen ser positivos y necesitan manifestarse or comprenderse para nuestra propio desarrollo), el superego (representante de los dogmas y creencias de la cultura en la que hemos nacido y que suele aparecer como nuestro padre u otra imagen de autoridad); el anima o animus (el aspecto masculino o femenino de nuestro ser, representado por figuras del sexo opuesto que aparecen como amantes, amigos , etc).
Desde la perspectiva de la psicología profunda, los sueños son un mundo al revés, donde los “malos” son de hecho los “buenos”, nuestros guías en el camino de la transformación.
Por ejemplo, la muerte de un padre o de una madre en el sueño, es casi siempre una buena señal porque probablemente indica que la persona en cuestión está alcanzando su propia madurez , y ya no depende de que su padre o madre decidan por ella. Nuestra propia muerte en el sueño suele representar un acto de transformación: algo viejo de nuestro ser superficial, muere para que un nuevo yo más profundo y genuino pueda nacer.
Por eso, cuando estamos haciendo cualquier tipo de trabajo personal, insatisfechos con nuestras circunstancias, tomamos decisiones importantes, algo externo o interno pone en entredicho nuestras creencias o la imagen que tenemos de nosotros mismos, no es inusual que tengamos sueños extraños e incluso pesadillas. A veces son descriptivos o un modo de descargarnos de aquello que ya no necesitamos, una coreografia del cambio que estamos experimentado; otras nos advierten de que el proceso debe continuar, nos abren puertas a aspectos nuestros que necesitan atención, pero que hasta no teniamos suficiente fuerza para atajarlos… En cualquier caso, es interesante y muy revelador aplicar “la lógica de un mundo al revés” para descrifar su mensaje.
Existen bastantes vínculos en Internet que nos pueden ayudar a entender mejor nuestros sueños; algunos que me han resultado interesantes son esta web y el portal de los sueños lúcidos.
“La lógica de un mundo al revés” !Qué interesante me parece lo que escribes¡.
Y me hace preguntarme si también en estado de vigilia “los malos” nos ayudan enormemente en nuestro camino de crecimiento.
Ahora doy gracias a algunas personas que consideré “malos” en mi pasado, pues veo claramente que sin ellos “pinchándome”, me habría costado más dar “el salto”.
Gracias por tu artículo.
Fina Santi
Gracias Fina. Creo que en parte es nuestra decisión tomar algo como bueno o malo. Y también es cierto que a veces tenemos que ser “malos” para ayudar a una persona a ser independiente, salir de una crisis o no quedarse estancada.
El otro día en consulta una madre me comentó una escena vivida con su hijo de cuatro años. Estando en su casa el niño comenzó a sonreír diciéndole a su madre que estaba viendo a su abuelo (muerto recientemente). El niño dijo: “Esto no es lo que es, es un cuento al revés”.Desconcertada, la madre le preguntó a su hijo: ¿Qué estás diciendo?. – No, no lo digo yo- contesto el niño- es el abuelo quien dice: “esto no es lo que es, es un cuento al revés”.
Gracias nuevamente Anakhaly, la lógica del mundo al revés casa completamente con nuestras investigaciones. La decisión de aprender de todos y de todo, sin juicios (bueno y malo) es redonda. Tanto soñando como en estado de vigilia todos somos personajes de un gran escenario, trascender nuestro propio papel (aquel con quien nos identificamos) nos ayuda a ver más claramente la sincronicidad e interconexión de todas las cosas. Desde esta óptica, más que independientes, somos codependientes.
Gracias Ana, ahora vemos mucho más claro.
Interesante comentario. Como coincidencia en la tradición Dagara, los niños son llamados “abuelitos/as” porque es su creencia que el abuelo/a vuelve a la familia y les ayuda a través de alguno de los nietos